
Se esconde en el lado oscuro de una de las lunas de Júpiter, entre madre Europa y Ganimedes. Lo sé porque desde que aprendí a silenciar la ráfaga de retratos que cruza e inunda en el imaginario.
Cada vez que cierro los ojos puedo escuchar como retumba su corazón y descifrar cómo es el afluente en sus venas transversal a las nociones de temporalidad y espacio.
Hoy me paso los días buscando la manera de trasportarme hasta aquel escondrijo en el cosmos, para ayudarle a resolver el cómo deshacer los velos con los que estamos perpetuamente adornados, convertirnos en nada para volver a ser todo.
Jueves Mayo 3 08:59pm
Me aventuré a abrir los ojos frente al sol que atravesaba el tránsito de los cuerpos frágiles y ligeros compactados por la afligida imposibilidad de sentir la caída del frío otoñal sobre la piel, colisionados en la imposibilidad de despegar la mirada de sus sombras. Recorrí en el iris el contorno de su luminosa caída en el horizonte, y abracé el limbo que produce el roce del viento gélido transponiéndose a un as de calidez.
Ahora voy con las pupilas encandiladas, y un punto ciego que me hace encontrar donde quiera que fije la vista la aureola que me hizo llegar hasta acá sin dejar huellas. Me cegué voluntariamente, para esquivar las miradas buscando salidas, que en la desesperación buscan compañía para el encierro que llevan adentro.
Miércoles Abr 11 05:33pmEntonces, no todos los abismos son visibles.
Martes Abr 3 07:48pm
Magara, en ti junto los parpados para flotar en los océanos que se albergan en la extensión de los sentidos, para inhalar el polen que desprenden las coronas del afluente de emociones y espacios que transita a través de esta delimitada complexión que me compone. Los astros fulguran estáticos sobre en el oscuro manto que dispone el cosmos, y es ahora que por fin mi estrella encandece en mi.
Martes Mar 27 10:31pmY si enjugo las lágrimas que rozan tus labios, si resolviera la soledad que sobre llueve para inundarnos; extrañarías entonces el sabor salobre que pone en tu boca el llanto, añorarías el silencio que te permite escuchar los ecos retumbantes en ti.
Esto, el pasar, el quedar, el ir y el venir, consiste en palpar sabores, divisar sonidos, intuir hedores, regocijarse profundamente de alegría y dolores.
Si, no las menosprecies, las lagrimas que rozan tus labios están ahí para ser saboreadas, para que sonrías y entiendas que son las sensaciones las que nos recuerdan, a pesar de la extrañeza y la traición, cuan vivos seguimos.


A través del torso de un arpa cuyas cuerdas fueron tejidas con las pasiones que los espectros del equinoccio nos arrebataron cuando bajamos los brazos para dejar de aprisionarlas contra el pecho, vi en ti como arrecia un diluvio, como eran tus jazmines capaces de esparcirse en la simetría en que caían las gotas de la tormenta que cosechaba nuestra cobardía, como las miradas se diluían en el marchar inconmensurable de las nubes que nos abandonaban para no volver, como nuestros sueños permeables se empapaban para dejarse traslucir, vimos a través de nosotros, divisamos el pulso de nuestros corazones y entendimos donde sembrarlos.
Los ríos acrecientan sus causes y las distancias.
Ya en riveras opuestas me osé a cruzar, entendiendo que sería arrastrado hasta la soledad. Y dejamos en esa tormenta inacabable espacios cubiertos de delirios y suspiros, con la esperanza de que un sol entre nubes, y una brisa cálida y delicada que acaricie el sonar de aquella arpa, los avisten por fin florecer.
Lunes Mar 5 08:04am
